This post is also available in: Español Français Português

El uso de dispositivos electrónicos se ha convertido en una parte tan indispensable de nuestro día a día que a menudo nos resulta complicado mantenernos alejados de ellos durante más de unos minutos. Para una gran parte de la población, revisar el móvil es la última acción que realizan por la noche y la primera por la mañana. De hecho, el teléfono móvil es el reloj despertador más usado, por lo que dejarlo sobre la mesita de noche antes de ir a dormir parece lo más conveniente. Sin embargo, mantener nuestros dispositivos electrónicos cerca de la cama puede estar afectando negativamente a tu sueño. Te explicamos cómo:

Retienen la creación de melatonina. La luz que emiten las pantallas de los equipos electrónicos reduce nuestra capacidad para la creación de melatonina, la hormona que controla nuestros ciclos del sueño. Esto se traduce en una mayor dificultad para dormirse. Evita que la tecnología perturbe tu sueño manteniéndote alejado de la tecnología la última media hora antes de ir a dormir. Una buena medida es tener un dormitorio libre de dispositivos electrónicos.

Mantiene nuestro cerebro activo. Revisar las redes sociales antes de ir a dormir, contestar a esos mensajes o mails que nos habíamos dejado pendientes… Este tipo de actividades mantienen a nuestro cerebro alerta y no nos permiten relajarnos. Dale un break a tu cerebro y desconecta de tu día a día antes de ir a dormir.

Puede interrumpir tu sueño. El móvil no solo puede afectar a tu descanso mientras que lo usas, sino que también puede despertarte cuando ya te habías quedado dormido. Sonidos, vibraciones, alertas o notificaciones interrumpen el sueño imposibilitando un descanso adecuado y placentero. Es por ello que son muchos los padres que no permiten a sus hijos irse a dormir con su móvil.

¿Te atreves a dejar tu teléfono móvil fuera de tu dormitorio?